Privalia

Mis amigos Flavie y Celestine

por Carla (22 diciembre 2010)

Durante mi estancia en Congo, ayudé en la realización de unas 100 entrevistas en 10 poblados distintos. La idea era que esas encuestas sirvieran para ayudar a tomar la decisión de dónde abriríamos un segundo centro de salud en la región. Y es que en Amka queremos mejorar constantemente el servicio que damos a la población. El objetivo de esas encuestas era entender mejor los hábitos de la población. Dónde van a buscar agua, dónde van cuando están enfermos, quién se encarga entonces de la casa, a qué centros de salud van, qué enfermedades suelen tener… Lo habitual era hablar con mujeres de unos 30 años que tenían por lo menos 4-5 hijos y que, generalmente, habían tenido por lo menos 1 aborto. Esas mujeres, como en Occidente o incluso más si cabe, son la base de la sociedad: cuidan de la familia, se encargan de la casa, ayudan en el campo… Evidentemente, ninguno de los poblados tiene ni luz ni agua. El agua condiciona radicalmente la vida de las gentes. En muchos casos, las mujeres tienen que hacer cada día 15 kilómetros cargadas de agua para poder subsistir. Y es que a pesar de los proyectos para instalar pozos sigue sin haber suficientes en la región.

Cada día, hacia las 10 de la mañana, salíamos de Kagnaka hacia 1 ó 2 poblados donde estaríamos hasta la tarde haciendo entrevistas. Todo eso lo hice, sobre todo, con mis amigos Flavie y Celestine. Pasamos mucho tiempo juntos y aprendí mucho de ellos y con ellos.

Flavie es congolesa, tiene unos 30 años, es alegre, fuerte de carácter y muy habladora. Me explicó muchas cosas de la cultura congolesa y sobre todo de las relaciones entre mujeres y hombres. Me contó que en Congo las mujeres son muy atentas con sus maridos, que los cuidan mucho y que éstos no acostumbran a hacer casi nada en casa:( También me explicó que cuando un matrimonio discute el hombre habla primero y la mujer debe escuchar atentamente y que las mujeres se suelen casar pronto y que ella es la excepción. Hablamos de poligamia y me comentó que también existe aunque oficialmente se está intentando erradicar. Para los congoleños la familia es muy importante; se reúnen muy a menudo, comparten sus alegrías, sus penas y se ayudan en todo lo que pueden. Creo todo lo que dice porque es muy sincera y honesta. Por su parte, Flavie piensa que en Occidente tenemos demasiadas cosas materiales y que hemos perdido autenticidad. Dice que en Occidente vivimos para trabajar y que en África trabajan para vivir. Estoy de acuerdo aunque no predico con el ejemplo. Formo parte de la rueda. Flavie sensibiliza a las mujeres de los poblados en muchos temas: sexualidad, cuidados familiares, alimentación…y la verdad es que en todos los poblados le tienen mucho cariño.

Celestine tiene también treinta y pocos años, es congoleño y agrónomo. Es un buen amigo. También es muy simpático y buen profesional. Allá donde vamos ayuda a las personas a mejorar sus cultivos y a garantizar que trabajan en la dirección adecuada para obtener buenos alimentos para comer. Me río mucho con él. Se encarga también del trabajo de concienciación para prevenir el contagio del SIDA que, como sabemos, está muy extendido desafortunadamente. Hablamos de sexo y de cómo siempre se tiene que anteponer la seguridad a los momentos pasionales, o bien, en todo caso, combinarlos adecuadamente. Flavie se ríe, dice que las mujeres congoleñas tienen mucha fuerza y me repasa de arriba abajo con gesto dubitativo. Celestine se ríe. Flavie se ríe. Yo me río. Lo pasamos bien hablando de la sociedad, de la cultura, de sexo, de trabajo. Son mis amigos congoleños. Los quiero y los respeto. Son buenos amigos.

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Sobre la autora
Carla

CarlaSoy Carla de Privalia. Escribo en este blog desde 2015 y estoy aquí para hablaros de moda real, de trucazos para sacar partido a nuestro estilo y para ayudaros a cazar tendencias al mejor precio.

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